Por eso tengo que volver a tantos sitios venideros, para encontrarme conmigo y examinarme sin cesar, sin más testigo que la Luna y luego silbar de alegría pisando piedras y terrores, sin más tarea que existir, sin más familia que el camino.

Fin del Mundo (El Viento), Pablo Neruda

(Fuente: esnifandosentimientos)