Cuando el hombre se queda a solas y cierra los ojos al porvenir, al ensueño, se le rebela el abismo pavoroso de la eternidad. La eternidad no es porvenir. Cuando morimos nos da la muerte media vuelta en nuestra órbita y emprendemos la marcha hacia atrás, hacia el pasado, hacia lo que fue.

Niebla, Miguel de Unamuno

(Fuente: esnifandosentimientos)